Señor, dame tranquilidad para no olvidarte
si otras urgencias lo tapan todo.
Dame sosiego en las horas de ahogo,
y fuerza si creo rendirme.
Recuérdame lo esencial,
lo importante, lo cierto.
Que sepa plantar mis cimientos
en lo vivido, lo presente y lo futuro,
aunque hoy se imponga lo inaplazable.
Que sea discreto en el éxito
y sereno en el fracaso,
aprendiendo de ambos.
Dame humor, tenme paciencia.
Hazme lúcido
para no perder la perspectiva
de este mundo amplio,
de otras vidas,
de otros anhelos.
Tú, fuente de toda verdad...
En tu presencia todo
encuentra su sitio.
(José María R. Olaizola sj)
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22 may 2020
1 may 2020
Oración
La vida misma
Llegaremos al último día con cicatrices
en la piel y en la memoria;
por los amores perdidos,
por las heridas sufridas
por los fracasos probados,
por las fiestas compartidas.
Llegaremos cansados,
habiendo gastado las fuerzas,
exprimidos los motivos
hasta la última gota.
en la piel y en la memoria;
por los amores perdidos,
por las heridas sufridas
por los fracasos probados,
por las fiestas compartidas.
Llegaremos cansados,
habiendo gastado las fuerzas,
exprimidos los motivos
hasta la última gota.
Llegaremos con la fe bandeada
en tormentas de incertidumbre
y distancia. Sin otro equipaje
que las manos amigas
que quieran sostener
nuestros pasos vacilantes.
Llegaremos sonriendo,
con la paz ganada
de quien ha amado mucho,
tratando de darlo todo.
en tormentas de incertidumbre
y distancia. Sin otro equipaje
que las manos amigas
que quieran sostener
nuestros pasos vacilantes.
Llegaremos sonriendo,
con la paz ganada
de quien ha amado mucho,
tratando de darlo todo.
Y si llegamos así
nos sentaremos, por última vez,
en Tu mesa,
para gritar con júbilo
que ha merecido la pena.
nos sentaremos, por última vez,
en Tu mesa,
para gritar con júbilo
que ha merecido la pena.
(José María Rodríguez Olaizola)
10 ene 2020
Oración
Talentos
Si el pintor entierra sus pinceles
y la bailarina sus zapatillas.
Si el cantor se calla
y el sabio olvida.
Si se apaga el fuego.
Si muere el viento.
Si se seca el pozo.
Si el novelista deja de imaginar.
y el fotógrafo cierra los ojos…
y la bailarina sus zapatillas.
Si el cantor se calla
y el sabio olvida.
Si se apaga el fuego.
Si muere el viento.
Si se seca el pozo.
Si el novelista deja de imaginar.
y el fotógrafo cierra los ojos…
…¿Quién dibujará las olas?
¿Quién trazará,
con su cuerpo, siluetas imposibles?
Nadie cantará.
Se disipará la memoria,
maestra de niños
y roca de ancianos.
Huirá el calor de la piel, y del alma.
Se detendrá el molino.
Se extenderá la sed por el mundo.
Los pobladores de relatos eternos
no llegarán a nacer.
Nadie apresará la magia fugaz de un instante.
¿Quién trazará,
con su cuerpo, siluetas imposibles?
Nadie cantará.
Se disipará la memoria,
maestra de niños
y roca de ancianos.
Huirá el calor de la piel, y del alma.
Se detendrá el molino.
Se extenderá la sed por el mundo.
Los pobladores de relatos eternos
no llegarán a nacer.
Nadie apresará la magia fugaz de un instante.
¡No bajes los brazos!
¡No entierres el talento
en la tierra amarga de la inseguridad
y el desaliento!
¿Cuándo descubrirás
la grandeza que hay en tus manos,
el poder que hay en tus sueños?
¡No entierres el talento
en la tierra amarga de la inseguridad
y el desaliento!
¿Cuándo descubrirás
la grandeza que hay en tus manos,
el poder que hay en tus sueños?
(José María R. Olaizola sj)
3 ene 2020
No soy digno
No, Señor, yo no soy digno
de que entres en mi casa,
de que entres en mi casa,
pero igual vienes,
tú que cuentas
con los frágiles.
tú que cuentas
con los frágiles.
No soy digno
de desatar tus sandalias,
pero tú me calzas
las botas del reino
y me envías a ser
buena noticia.
de desatar tus sandalias,
pero tú me calzas
las botas del reino
y me envías a ser
buena noticia.
No soy digno
de servir en tu mesa
y tú me sientas a ella
para darme el pan,
la paz y la palabra.
de servir en tu mesa
y tú me sientas a ella
para darme el pan,
la paz y la palabra.
No soy digno
de llamarme profeta,
y tú me das una voz
para cantar tu evangelio.
de llamarme profeta,
y tú me das una voz
para cantar tu evangelio.
Me descubro
tan distante, tan a medias,
tan herido de tibieza,
tan distante, tan a medias,
tan herido de tibieza,
pero una palabra tuya
bastará para sanarme.
bastará para sanarme.
(José María R. Olaizola, SJ)
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