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30 mar 2020

#accionesparavivirmejor

Empezamos una nueva semana y acabamos el mes de marzo, nuestra propuesta para esta semana era intentar "UN DÍA SIN MÓVIL", pero claro, esto lo pensamos a finales de diciembre, cuando no sabíamos que los íbamos a necesitar tanto... que el país se encontraría en estado de alarma y prácticamente parado, excepto servicios mínimos....así que cambiamos nuestro propósito por:
- no estar pendiente de los whatsapps, de Instagram, etc continuamente, no entrar durante la mañana a aquellas aplicaciones que no sean necesarias para dar las clases
- no reenviar todo lo que se recibe. 
- hacer una selección para evitar propagar todos los bulos que circulan.


El objetivo es que todos nos concienciemos sobre el uso responsable, saludable y productivo de los móviles.
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Queremos acabar el mes de #menosmóvil con estos datos:
Según un estudio de 4YFN, realizado en el marco del Mobile World Congress, se calcula que los asistentes al congreso pasarán, de media, 8,2 años de su vida al teléfono. En el caso de las mujeres, el tiempo de uso es mayor: ellas invierten 4 horas diarias, mientras que los hombres dedican 3,6 horas.

Los resultados del análisis también muestran diferencias de consumo entre el ámbito personal y el laboral. En este sentido, las mujeres creen que el móvil es importante para la vida personal, y los hombres, en cambio, dan prioridad a la laboral. Sin embargo, ellas lo utilizan más, lo que se traduce en un despunte del consumo del móvil en la vida personal.




Frente a esta situación, la mayoría de asistentes al congreso (el 80%) afirma que tiene la intención de reducir el uso de teléfono móvil, y 3 de cada 4 personas lo han intentado alguna vez. La percepción general de la mayoría de los encuestados es que el uso que hacen del móvil es menor (un 19%) que el que hacen los demás, y 9 de cada 10 personas se han sentido molestas alguna vez por situaciones en las que otras personas abusan del móvil.
Otro de los aspectos a destacar del estudio es que el 88% de los encuestados cree que las empresas deberían ayudar a hacer un buen uso del teléfono móvil a través de programas o actividades de concienciación.

(Fuente: https://www.abc.es/tecnologia/moviles/telefonia/abci-mundial-sin-movil-eres-capaz-estar-hora-sin-usar-smartphone-201904150142_noticia.html)
Marzo  #accionesparavivirmejor, #menosmovil
1ºsemana:  #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #controltiempo
2º semana: #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #protegeles
3º semana: #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #usoresponsable
4º semana: #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #vigilalapostura
5º semana: #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #diasinmovil

24 mar 2020

Sharenting

Todos sabemos que tenemos los hijos más monos del mundo, los más habilidosos y los más graciosos, verdad??? ;-) pero hay que tener mucho cuidado con todas las fotos que les hacemos y luego publicamos, estos son los consejos que nos da la policía.....

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El uso de las redes sociales necesita una pedagogía familiar. Sostienen los especialistas que los padres que suben imágenes de sus hijos a la red no son conscientes de que alguien pueda utilizar los recurso de Internet para vulnerar su intimidad y la de su familia. Por eso, la Policía insiste a los padres en que no faciliten ningún detalle que puedan llevar a la identificación de ningún niño. 
Con una red social se puede tener una idea general de cómo es la vida del niño, su casa, sus costumbres y su familia. Proteger su integridad es la prioridad. Ahí juegan un papel fundamental los padres, la escuela y su entorno
Los padres intentan siempre hacer lo mejor para los hijos, explica el psicólogo Alberto Soler, lo que pasa es que somos “muy novatos” con las redes sociales. “Nuestra generación con las redes sociales es como si un chaval de 18 años que se acaba de sacar el carné coge un coche de alta cilindrada. Está emocionadísimo con el coche que tiene pero es poco probable que conduzca de forma prudente. Con las redes tenemos unas herramientas muy poderosas y al final acabamos comprometiendo detalles de la vida”.

Proteger la identidad del niño es siempre la prioridad. Que no pueda ser identificado ni el menor ni el entorno. Esa es la clave. A partir de ahí, tirar siempre de sentido común. Hay muchas pistas que definen el lugar y puede llevar a una localización. 

Consejos de la Policía


- Configurar el perfil en modo privado en los ajustes de seguridad de la red social.
- Evitar la geolocalización. 
- Evitar subir cierta información, fotografías o vídeos que muestren detalles personales. 
- Que no aparezca el domicilio o el centro escolar. 
- Evitar matrículas de vehículos. 
- No proporcionar datos personales a personas que no sean de total confianza.

Munición para pederastas

El abogado experto en derecho digital, Borja Adsuara, alerta de los riesgos de la barra libre de fotos de menores en la red. “Desde pederastas que estén al acecho hasta utilización de imágenes sin autorización para bancos de fotografías en la red o publicidad. En el momento en que subes la imagen pierdes el control. No solo en el ámbito público, porque a veces en al ámbito privado se empieza a reenviar”, aclara Adsuara.
"Hay que tener mucho cuidado con cualquier dato que pueda hacer reconocer a un niño. Los depredadores sexuales van buscando fotos de niños y se fijan en los datos. No puedes andar imprudentemente presumiendo donde vas de veraneo, al colegio, a clase de judo”, cuenta.
Alberto Soler se pregunta dónde está el valor que le dábamos antes a la privacidad. “El niño también tiene que aprender a valorar la calma. Hay niños que son vulnerables a unas cosas y otros a otras. Por ejemplo, si has estado exponiendo a tu hijo toda la vida esas imágenes pueden ser usadas si el hijo es objeto de acoso escolar. Les estás dando munición a sus posibles agresores”.

23 mar 2020

#accionesparavivirmejor

Hoy queremos que reflexionéis en la postura que tenéis cuando usáis el móvil. La mala postura que adoptamos al utilizar nuestros dispositivos móviles, provoca problemas en la columna cervical dando lugar a dolor de cervicales, cabeza y espalda.

Ya que estos días tenemos que usar mucho la tecnología en general, nuestro propósito de esta semana es :

4º semana: #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #vigilalapostura


(Clara.es)

¿Qué es el síndrome del cuello roto?

Se trata de una dolencia cada vez más común a causa de una mala postura de cuello y cabeza mientras utilizamos nuestros dispositivos móviles. El problema es que llevamos la cabeza hacia abajo para mirar el móvil. Esto hace que en lugar de soportar el peso normal de la cabeza (de 4 a 5 kilos), nuestra columna aguante unos 12 kilos si la inclinación es de 15º; 18 si es de 30º; y 27 kilos si es de 60º. Intentar no doblar el cuello es un primer paso para prevenir este molesto síndrome.
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El móvil, a la altura del ojo

Para evitar el síndrome del cuello roto, debemos mantener la pantalla del móvil o tablet a la altura del ojo, como al trabajar con el ordenador. Para ello, alinea cabeza y espalda y dobla el brazo con el que sostienes el móvil, manteniendo el antebrazo pegado al tronco y aguantando la pantalla con la palma de la mano lo más alta posible. Si vas a teclear, dobla el otro brazo y mantenlo también pegado al tronco. Lleva los hombros hacia atrás.

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Adaptadores para pantallas

En el mercado hay gadgets para elevar tablets y móviles y mantenerlos a la altura de los ojos cuando vas por la calle o estás en casa (porque sentada en el sofá también doblas la cabeza al mirar estos aparatos). También puedes hacerte algún apaño.... pon una balda, un cajón, algo que eleve el ordenador

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Relaja las cervicales

Para hacerlo te proponemos un fácil ejercicio presión-relax. 

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Refuerza todo el core

Además de hacer ejercicios específicos para las cervicales, es importante que trabajes también el core, el conjunto de músculos profundos que hacen como de faja al abdomen, ya que es lo que ayuda a aguantar el peso de la cabeza.

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Prevenir es mejor que curar

Procura estar atento a tu postura cuando estés utilizando tus dispositivos móviles. 

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Marzo  #accionesparavivirmejor, #menosmovil
1ºsemana:  #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #controltiempo
2º semana: #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #protegeles
3º semana: #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #usoresponsable
4º semana: #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #vigilalapostura

17 mar 2020

#accionesparavivirmejor


Vamos a continuar con el blog y a intentar seguir nuestra "normalidad" aunque sea aislados en casa.

En este mes habíamos propuesto usar menos el movil, ya sabemos que justo en estos momentos es imposible, tenemos que estar más conectados que nunca con el resto de la familia para saber que se encuentran bien, con nuestros profesores para poder enviarles la tarea, queremos saber de los demás, de los compañeros de clase, de los amigos ......, por lo tanto esa semana os vamos proponer el uso responsable de la tecnología 

3º semana: #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #usoresponsable

Cómo hemos dicho las redes sociales son unas herramientas maravillosas que nos sirven tanto para comunicarnos, como para aprender, mantenernos informados en páginas de nuestro interés e incluso para divertirnos. Pero como toda herramienta, hay que aprender a utilizarla en nuestro beneficio y adoptar unas medidas de seguridad.

Cómo padres, de la misma forma que enseñamos a nuestros hijos a utilizar un cuchillo, o a cruzar la calle, también debemos enseñarles una forma segura de proteger su privacidad, enseñándoles a evitar acciones que puedan lamentar en el futuro y orientarles para que hagan un uso responsable de las redes sociales.

10 consejos para un buen uso de las redes sociales para jóvenes y sus familias

 "10 consejos para un buen uso de las redes sociales para jóvenes y sus familias" 
(obtenido The British School of Seville)

La parte peligrosa de las redes sociales, viene dada, en su mayor parte, por la interacción con otros usuarios. Cuesta identificar lo qué es real y lo que no, cuándo nos están timando, cuándo la persona que está detrás de la pantalla dice la verdad o quiere sonsacarnos información, cuando al otro lado de la pantalla, hay alguien que puede poner en riesgo nuestra vida o intimidad.

Aquí os dejamos algunos consejos, para intentar minimizar esos riesgos, aunque todos nos equivocamos alguna vez. Estos consejos, deben servirnos a todos, ya que los adultos también tienen que conocer bien estas herramientas, para luego poder orientar en su uso y ayudar o intervenir cuando sea necesario.

  1. Hablar habitualmente con los hijos sobre las cosas que hacen en Internet, qué tipo de temas les interesan, qué redes usan y qué hacen en ellas.
  2. Hacerles recomendaciones de usos interesantes de las mismas, como seguir a páginas educativas, personajes que admiran, grupos de personas que les atraen los mismos pasatiempos que a ellos, etc. 
  3. Concienciar sobre la importancia de la privacidad, que no se deben facilitar datos innecesariamente que puedan informar a desconocidos de su localización, o de cuándo no hay nadie en casa. Nunca se sabe quién está al otro lado.
  4. Enseñar a diferenciar un amigo real y un ‘amigo’ virtual. Las cosas que se dicen a unos, no se las decimos a esos otros que no conocemos, que no sabemos si son quienes dicen ser.
  5. Es importante hacerles reflexionar sobre el futuro, en que cada cosa que publican puede quedarse dando vueltas por la red durante mucho tiempo y en si se sentirían orgullosos de cualquiera pueda ver esas fotos cuando sean adultos, bien sean sus compañeros de trabajo, su futura pareja o sus hijos.
  6. Es fundamental que la tecnología, que las redes sociales, no interfieran con la vida familiar, con los momentos que debemos estar juntos, charlando, conociendo qué tal nos ha ido el día a los demás, así que se debe limitar su uso durante esos momentos para poder escuchar de verdad a los que están a nuestro alrededor.
  7. Si son niños pequeños, que empiezan a utilizar la tecnología, es bueno crear espacios comunes, donde los adultos puedan sentarse a su lado y enseñarles y ver qué hacen y ayudarlos, si lo necesitan.
  8. Enseñarles a no creer todo lo que leen en Internet, a verificar la información antes de usarla o compartirla.
  9. Ayudarles a configurar la privacidad y seguridad de todas las aplicaciones que usen en las que se compartan datos personales como nombre, teléfono, fecha de nacimiento o email y quién puede o no puede ver esas publicaciones.
  10. Debemos estar siempre alerta ante comportamientos extraños. Si lo vemos necesario, debemos instalar herramientas de control parental.
Lo mejor es educar en el buen uso y de esa forma, podemos darles más libertad y a la vez, la responsabilidad de actuar en consecuencia acorde a los valores que les hemos enseñado, el respeto en la red hacia otros y hacia ellos mismos y solucionar problemas cuando se presenten.


Además os dejamos el póster de "Netiqueta" (net + etiqueta) conjunto de normas de comportamiento en internet.

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Marzo  #accionesparavivirmejor, #menosmovil
1ºsemana: #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #controltiempo
2º semana: #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #protegeles
3º semana: #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #usoresponsable

10 mar 2020

Sexting

Siguiendo con el propósito semanal #menosmovil#protegeles os dejamos este artículo de
ABC. Familia del día 24 de febrero de 2020

Los adolescentes se inician en el «sexting» a los 14 años

Compartir contenido explícito en Internet con otras personas es
una actividad que implica un gran riesgo

«Send nudes» o «sexting» son términos que hacen referencia al hecho de enviar o recibir fotos, vídeos o mensajes con contenido sexual o erótico a través de cualquier medio tecnológico. Una práctica que cada vez comienza a una edad más temprana y es que, aproximadamente, 1 de cada 3 jóvenes españoles de 17 años ha intercambiado este tipo de contenidos, según un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid. De hecho, el mismo informe asegura que el 15% de los menores entre 12 y 16 años admiten haber hecho «sexting».
Pero eso no es todo. Un informe de «Save the Children» afirma que la edad a la que se iniciaron por primera vez en este tipo de prácticas es similar a la que comenzaron a sufrir sextorsión, en torno a los 14 años de media.
Compartir contenido explícito en Internet con otras personas es una actividad que implica un gran riesgo y aunque se presupone confidencialidad y confianza entre las dos partes, esto no siempre se cumple.

Con el objetivo de concienciar a las familias sobre esta situación tan extendida entre los menores, desde Qustodio -plataforma líder en seguridad y bienestar digital para familias-, destacan 5 riesgos que los menores pueden sufrir al enviar o compartir este tipo de contenidos:
1. Sufrir sextorsión. Este tipo de chantaje sucede cuando una persona amenaza a otra con difundir material explícito suyo para conseguir algo a cambio. Se suele dar cuando la persona ya ha compartido previamente este contenido a su interlocutor, por lo que se trata de una situación más común en parejas. De hecho, el 35% de los menores víctimas de sextorsión afirman que la persona que el chantaje lo llevó a cabo la que era su pareja o expareja, según «Save the Children«.




2. Ser víctima de «grooming». Una de las consecuencias más graves de que los menores realicen «sexting» por chat o redes sociales con desconocidos es que acaben hablando con un adulto que se hace pasar un niño con el objetivo de acosarles sexualmente. Se trata de una situación que ha crecido un 410% en España en los últimos años, según cifras de la Fundación Anar, convirtiéndose en la mayor preocupación de las familias españolas en Internet, tal y como reveló el estudio realizado por Qustodio sobre «Menores e Internet: la asignatura pendiente de los padres españoles».
3. Problemas de salud. Según un metaanálisis de 23 estudios con 42.000 menores de edad realizado por la Universidad de Calgary, existe relación entre practicar «sexting» y sufrir trastornos como ansiedad y depresión. De hecho, los adolescentes que sextean tienen 1,79 posibilidades más que el resto de padecer estas patologías.
4. Pérdida de control. Cuando alguien sube o comparte contenido a Internet o a las redes sociales, nunca se sabe en qué sitio web se va a alojar o desde que pantalla se va a ver. No existe manera de controlar esta difusión una vez se ha dado el botón de «enviar», por lo que antes de subir contenido sensible a cualquier red social o web lo mejor es seguir la regla del 10 haciéndose preguntas como: ¿me sentiré orgulloso de esta foto cuando la vuelva a ver dentro de 10 horas? ¿10 días? ¿10 años? Si en ninguno de los casos siente vergüenza de ello, no habría problema.
5. Responsabilidad penal. Difundir material explícito de menores vulnera el artículo 189 del Código Penal al considerarse difusión de pornografía infantil, incluso, cuando la persona que lo envía también es un menor. Pero no solo eso, ya que difundir material personal de alguien sin su permiso también vulnera el artículo 197. Por lo que estarían cometiendo un delito no solo por enviar, sino también por reenviar. Aunque no conozcan de nada a la persona y aunque la víctima diera en su día su consentimiento a la grabación.
Concienciados con el bienestar digital de las familias y por garantizar un uso seguro y responsable de Internet, desde Qustodio apoyan la iniciativa «Por todo lo que hay detrás» de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), cuyo objetivo es denunciar fotografías, vídeos o audios de contenido sexual o violento difundidas sin el consentimiento de las personas afectadas a través de la promoción de su Canal prioritario de la Agencia. Una campaña en la que difunden tres historias reales que empezaron con el reenvío de este tipo de material y acabaron en acoso, suicidio e ingreso en prisión.
Esta colaboración es solo un ejemplo de las llevadas a cabo por Qustodio como la que tienen en marcha con Kidscape con el objetivo de ayudar a jóvenes, familias y profesionales a hacer frente al bullying en todo el Reino Unido.

9 mar 2020

#accionesparavivirmejor

Qué tal?? te has quedado alucinado verdad? Seguro que no te puedes ni creer la cantidad de horas que pasan tus hijos y tú mismo con el móvil, y eso que no hemos contado el tiempo que estén jugando con la play o viendo la tele...., y tantas horas "conectados".... qué harán? qué verán? con todos los peligros que puede haber en internet...

Nuestra propuesta para esta semana es PROTÉGELES!!


2º semana: #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #protegeles

Vídeos y fotos humillantes en internet

En la página de ATRESMEDIA “Levanta la cabeza” y por Internet (destacamos la pagina web de Sapos y Princesas) puedes informarte de cómo protegerles, hemos intentado hacer un pequeño resumen para ayudarte:

. La Fundación ANAR ha realizado la Carta de los Derechos Digitales de los Niños,las Niñas y los Adolescentes, un decálogo de principios y derechos que para proteger a los menores de las situaciones de riesgo derivadas del uso de las tecnologías.

Además hay aplicaciones como TikTok en la cual los padres pueden restringir los contenidos y decidir quien puede escribir a sus hijos

Principales riesgos: 

–      Sharenting: difusión de imágenes de nuestros hijos en las redes sociales. Es una práctica cada vez más habitual, y aunque es inocente, hay que tener en cuenta la sobreexposición de nuestros hijos.

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Consejos para evitar los peligros del sharenting

Algunos expertos son muy radicales y creen que es mejor no colgar ninguna fotografía o información de nuestros hijos en redes sociales. Si lo hacemos es importante compartir la información de forma anónima y no mostrar en ningún momento sus caras ni nombres, localizaciones, centro escolar donde estudian ni ningún otro dato personal. Tampoco se deben publicar en las redes sociales la imagen de otros menores sin en el consentimiento de sus padre como suele ocurrir en los cumpleaños.

Hay que respetar siempre su opinión y nunca colgar una fotografía si nuestro hijo no quiere. Tampoco publicar fotografías en las que el menor aparezca desnudo ni siquiera cuando es un recién nacido o bebé. También si ya hemos compartido fotografías o información de nuestros hijos en nuestros perfiles sociales, se aconseja revisar la privacidad de nuestras publicaciones, teniendo en cuenta que en Facebook la imagen de portada y de perfil son públicas. También es importante no colgarlas en nuestra imagen de perfil de Whatsapp.


–      Sexting: difusión de imágenes eróticas o sexuales propias a otra persona a través de móviles o internet. 

¿Qué es el sexting y por qué es cada vez más frecuente entre los adolescentes?

El Sexting es una práctica de riesgo para quien lo realiza, donde la causa principal sería la pérdida de control del material enviado: aunque se envíe a una íntima persona (novi@, espos@, amante, etc.) la situación personal puede cambiar en el futuro y esas imágenes ser difundidas de forma masiva y universal: una vez en Internet, el contenido es incontrolable, las imágenes serán casi imposible de eliminar.

Además de la pérdida de privacidad, el riesgo más importante, especialmente en los menores, es el impacto psicológico sobre la formación de su personalidad aún en ciernes en la pre-adolescencia.

¿Qué podemos hacer los padres para evitar el Sexting?

La responsabilidad en la educación de los hijos es nuestra, de los padres, tanto la educación en valores, la educación sexual como la educación sobre el uso de las nuevas tecnologías: en este ámbito hemos de incrementar el conocimiento no sólo de las herramientas sino de sus posibles riesgos, enseñándoles cuáles son sus derechos y sus deberes en el uso de las TIC y marcándole los límites de lo que puede y no puede hacer en Internet.

Por eso es importante que sepas indicarle a tu hijo@ las consecuencias de vulnerar la privacidad de otras personas. Estas pautas pueden ayudarte en esta labor:

  • La primera barrera de autoprotección que puedes enseñar a tu hij@ es a proteger su privacidad. Anímale a usar un nombre ficticio y una fotografía de algún personaje de ficción para los perfiles que tenga en las redes sociales.
  • Enséñale a no compartir información personal en la Red  y a crearse contraseñas fuertes.
  • No debe “provocar” una situación de sexting, es decir, no debe promover la creación ni difusión de material audiovisual con contenido sexual.Ni siquiera con aplicaciones como Snapchat, donde se puede obtener una captura de la imagen recibida. Existen métodos técnicos para obtener ilícitamente las imágenes con contenido sexual de terceros guardadas en dispositivos informáticos.
  • Si tienes la convicción de que, de todas formas, va a practicar sexting, enséñale a tomar una serie de precauciones para minimizar sus consecuencias como no mostrar rasgos personales (cara, tatuajes, etc.), así como no mostrar detalles del entorno donde se toma la fotografía, para que no se pueda deducir la identidad del fotografiado, como escudos de instituciones académicas, uniformes con logo corporativo, etc. .
Si tu hija o hijo hija ha sido víctima del Sexting, en España, la BIT (Brigada de Investigación Tecnológica) de la Policía Nacional y el Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil velan por la seguridad de los ciudadanos en la Red: a ellos debes acudir en caso de que tu hijo sea víctima de una situación de Sexting. Si por el contrario es tu hij@ el que ha difundido las imágenes de otros menores de edad desnudos, puedes acudir a la Red de Expertos de Defensa Jurídica de Padres 2.0.


–      Sextorsión: amenazas relacionadas con la difusión de las imágenes para conseguir que la relación no termine, para obtener un chantaje sexual, etc.

–      Grooming: acoso de un adulto a un menor, mediante perfiles falsos, a través de las TIC para poder abusar sexualmente de la víctima.

–      Cyberbullying: acoso entre iguales con amenazas, insultos, difundiendo bulos y haciendo un uso indebido de fotos o información de la víctima.


Otras páginas de las que puedes obtener información más detallada:

- "Tolerancia cero con la difusión de la intimidad". Cómo pedir que retiren un vídeo que te humilla.


Marzo  #accionesparavivirmejor, #menosmovil
1ºsemana: #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #controltiempo
2º semana: #accionesparavivirmejor, #menosmovil, #protegeles

3 mar 2020

SEMANA SIN MÓVIL

(Diario de Navarra)

Los alumnos del colegio Larraona experimentan cómo es vivir una semana sin móvil


Laura Garrido García está acostumbrada a ver caras somnolientas entre sus alumnos de la ESO cuando imparte clase de Lengua y Literatura. Desde hace una década, es docente en el colegio Claret Larraona, de Pamplona, y sabe que, en más de un caso, el teléfono móvil es el culpable de la falta de sueño, cuando no de la tareas inacabadas o de rendimientos escolares insuficientes.

No es la única profesora que observa cómo algún adolescente, al menor descuido, echa mano al bolsillo para consultar de forma furtiva su dispositivo. Su preocupación estalló un día cuando, de forma reiterada, los estudiantes insistieron por enésima vez en que no tenían tiempo para hacer un trabajo requerido. “Entonces, empecé a dar vueltas a la idea de hacerles ver que tiempo tienen de sobra. Otra cuestión es cómo lo utilizan”, cuenta Garrido.

La educadora planteó a las dos clases de cuarto curso, formadas por 52 chicos y chicas de 15 años de edad, la siguiente propuesta: “Si estáis una semana sin móvil y sin otras tecnologías, como ‘la play’ y las tablets, tendréis un punto más en la segunda evaluación. Me entregaréis el móvil y yo lo guardaré. Es totalmente voluntario. Pensadlo”. Era mediados de enero.

Garrido seleccionó el último curso de la ESO porque, a esa edad, el uso de los móviles está generalizado. En Navarra, el 94% de los jóvenes de 15 años disponen de móvil, según una encuesta correspondiente a 2019 del Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin entrar en problemas muy graves como el ciberacoso, lo cierto es que proliferan los estudios que alertan de que un abuso del móvil está directamente relacionado con dificultades para concentrarse, con fracaso escolar, con trastornos mentales como el estrés y la ansiedad, así como con problemas físicos, como el incremento de la llamada ‘obesidad digital’ por un exceso de sedentarismo debido a las pantallas.

MEDIA DE 4 HORAS AL DÍA

La respuesta de los alumnos fue “inesperada” para la profesora. De 52 jóvenes, 41 aceptaron, 8 se negaron y una alumna no participó por estar enferma. “No esperaba tan buena acogida. La mayoría se lo tomó como un reto personal que hacían todos juntos. El incentivo del punto también les atrajo, pero si se piensa bien, tampoco condiciona mucho una nota final”, valora la profesora.

Que los alumnos reflexionaran, que ellos solos sacaran sus conclusiones, era uno de los dos grandes objetivos de la iniciativa. El segundo interés de la profesora era que escribieran “y que lo hicieran desde un punto de vista íntimo y personal”. De ahí, se derivó una de las obligaciones del acuerdo que, literalmente, plasmaron por escrito y firmaron los alumnos y su profesora: cada día debían escribir un diario con sus emociones, ideas y experiencias de estar sin móvil. “Además, al final de la semana, debían redactar una reflexión final, un ensayo narrativo”.


El experimento, bautizado por alguno como ‘desintoxicación digital’ se realizó entre los días 4 y 11 de febrero. Los días previos se llevaron a cabo unos preparativos. Los estudiantes rellenaron un cuestionario para medir su ‘enganche’ y poner cifras a su consumo de móvil.



HONESTIDAD

“En todo momento recalqué que la participación era voluntaria y que debían hacerlo desde la honestidad. Que no iba a cuestionar si me decían la verdad o no. Que lo esencial era su compromiso, que no se engañaran a ellos mismos, porque solo he buscado que reflexionen, que analicen su relación con los dispositivos. Nunca juzgar ni a ellos ni a sus familias. No estoy para eso. Mi papel como educadora es dotarles de herramientas para que se manejen lo mejor posible en la vida”, indica la docente.

El resultado de la consulta sobre el uso de tecnología digital fue revelador de los patrones adictivos que presentan las nuevas generaciones con las pantallas. “Superan con creces las dos horas al día que algunos expertos recomiendan. En una de las clases salieron, de media, cuatro horas al día y, en la otra, cuatro horas y media. Lo alarmante es que algunos están en seis y siete horas al día. Eso quita horas de trabajo, de sueño, de vida. No me sorprendí yo sola. Ellos se sorprendieron igual o más”.

OBSERVACIÓN DE LOS PADRES

La docente hizo partícipes a los padres de la propuesta. En un correo electrónico, les detalló las ideas clave del proyecto y sus retos. “Les pedí que, sobre todo, observaran a sus hijos , que podían ver la televisión siempre que fuera en familia y que podían utilizar un ordenador o tablet para consultas puntuales y limitadas de trabajos escolares. Les pedí que, pasada la semana, me escribieran contándome qué cambios habían detectado”.

Si la acogida de los hijos fue casi absoluta, la de los padres fue categóricamente unánime. “Me han escrito creo que todos y coinciden en decirme que están encantados con la iniciativa”, agrega satisfecha.

"Se han dado cuenta de que son ellos quienes tienen que ponerse límites"

Ella también estuvo sin móvil. “Ha sido una semana en la que hemos sido, de alguna manera, más cómplices. Estábamos en lo mismo y eso ha sido muy gratificante por las confesiones que me han hecho”.

Una vez examinados los cuadernos de bitácora con las aventuras y desventuras de los alumnos, con sus ‘crisis’ de conexión y sus logros, la profesora considera que ha merecido la pena. “Sé que alguno que otro ha tenido tentaciones, pero eso no cambia el resultado final: se han dado cuenta de que son ellos quienes tienen que ponerse límites y de que tienen tiempo de sobra para hacer muchas más cosas de las que hacen si gestionan bien el móvil”.




MADRID Y GALICIA

En este centro de Pamplona, al igual que en la gran mayoría de colegios e institutos de la Comunidad foral de Navarra, no se permite el uso del móvil durante las horas de clase, salvo excepciones, en las que algún docente los autorizarlos para desarrollar una tarea pedagógica concreta. A nivel de comunidad autónoma, Navarra no dispone de regulación normativa sobre el uso de móviles en los centros escolares.

Que la decisión de prohibirlos en los centros se delegue en los consejos escolares es algo que ocurre, en general, en casi todas las comunidades autónomas. No obstante, hay excepciones, como en Galicia y Castilla La Mancha, donde los gobiernos han prohibido los ‘smartphones’ en las escuelas e institutos de estas comunidades. Y Madrid se suma el curso que viene.

Miguel Lasarte Vivas, alumno: 
“Las 6 horas al día que lo usaba puedo reducirlas a dos”

Antes de entregar el móvil. “Mi primer móvil lo tuve a los 11 años. Todavía no tenía ni tarjeta. Era solo para juegos y me sentía súper importante. Desde entonces, he tenido varios. ¡He roto tantos! Siete o así. Ahora tengo un Huawei Psmart, que me compraron por mi cumpleaños en septiembre del año pasado”, contaba el día que iba a dar su teléfono Mikel Lasarte Vivas, de 15 años. Es el pequeño de dos hermanos, su factura de móvil asciende a 19 euros al mes y, al preguntarle si deja a sus padres ‘inspeccionar’ su móvil, respondía: “Pueden, pero vamos yo probablemente no les dejaría coger mi móvil casi nunca”.

Mikel no se había parado a contar las horas que pasa con el móvil hasta la propuesta de la profesora. “Me salieron seis horas y media al día. ¡Fatal! No pensaba tantas ni por asomo. Me sorprendí a mí mismo, así que creo que lo llevaré mal, pero trataré de ser honesto”.

Después de recoger el móvil. “El primer día pensé: ¿Qué voy a hacer sin móvil? Te das cuenta de que lo usas para todo: para la hora, para la alarma, para ver series, para preguntra la tarea... Estaba como perdido. No sabía cómo lo iba a sustituir. Es duro pero se puede. Me he levantado con un despertador y he utilizado el teléfono fijo, que no lo usaba desde hace cuatro años o más. ¿Y la tarea? He apuntado todo. Tengo la agenda ‘petada”, contaba Mikel una semana después.
En su caso, confiesa que ha aprovechado para ensayar más con el piano, ya que con el móvil no practica tanto “por pereza”, así como para conversar con sus padres. “Estaban encantados. Entraban a la habitación y me veían sin el móvil”.




Para este joven que, confiesa ha utilizado “ un día” un ordenador para ver algún capítulo de su serie favorita, la experiencia le ha dejado el siguiente aprendizaje: “El móvil no es tan importante como nos parece, aunque tiene sus ventajas. Creo que las seis horas que lo usaba las puedo reducir a dos”.

Natalia Cabrero Jiménez, alumna: 
“Los últimos días ya no lo buscaba al despertarme”

Antes de entregar el móvil. Natalia Cabrero Jiménez, de 15 años, es el pequeña de dos chicas y aceptó el reto de estar sin su Iphone 6S una semana. “En el registro de horas que hice de cara a este experimento me salieron unas siete horas al día. ¡Vamos! Que necesitaba dejarlo un poco de lado y a ver si eso me ayudaba a mejorar en los estudios, aunque no voy mal”, contaba el día de la entrega. “ Lo uso sobre todo para redes sociales. Tengo unos 900 seguidores en Instagram, pero no les he dicho nada. Intentaré sobrellevar la semana con el correo electrónico y con teléfono fijo. Vamos a estar las ocho amigas sin móvil y tendremos que hablar por el fijo, que solo lo uso para recibir promociones y para hablar con la abuela, aunque hasta ella empieza a usar el WhatsApp”.

Después de recoger el móvil. “He tenido ‘mono’ de móvil. Iba al baño, a desayunar, a cenar y era como que lo necesitaba. Poco a poco, me he ido acostumbrando y los dos últimos días ya no me despertaba y buscaba el móvil de forma instintiva”, comentaba Natalia cuando recuperó su dispositivo.



La joven ha utilizado su tiempo para empezar a leer el libro ‘Reina Roja’, aunque no lo ha terminado. Jugadora de baloncesto, entre sus propósitos figura el no llevar el móvil a los entrenamientos. “Me he dado cuenta de que, como no estoy pendiente de mis cosas, me lo pueden quitar. He visto que puedo prescindir de él y ya no lo llevaré”, agregaba.

La conversación con sus padres, asegura, también ha sido más fluida. “Suelo hablar, pero mi padre, sobre todo, es mucho de que no esté con el móvil y les cuente mis cosas del día a día. ¡Ha estado contento!”.
Entre las reflexiones de Natalia en la semana sin móvil ocupa un lugar destacado las relaciones personales: “Un mal uso del móvil te puede hacer daño porque te aparta de la familia y de los amigos”.

María Echeverría Lafuente, alumna:
“Mi propósito es no mirarlo cuando esté con las amigas”

Antes de entregar el móvil. “Pensé que no iba a poder estar sin móvil, pero me animé. Oyes a los mayores decir que hace años no había móvil y pensé que estaría bien saber qué es aburrirme de verdad”. María Echeverría Lafuente hablaba así el martes 4 de febrero, con su Iphone S6 Plus a punto de ser requisado, su tercer móvil (el primero lo tuvo a los 12 años). Confesaba un uso de tres horas y media al día, sobre todo para Instagram. “Intentaré estudiar más tiempo. Me preocupa el momento de terminar la tarea y no tener el móvil. Y me da pena que voy a tener que dejar los ‘streaks’ de Snapchat, que son una especie de fueguitos que te salen cuando mandas a tus amigos una foto, pero tienes que mandar una todos los días porque si no los pierdes. No es para nada, pero lo tienes interiorizado. He llegado a tener 300 ‘streaks’, que es casi un año mandando todos los días una foto”.

Después de recuperar el móvil. “Ha sido la semana bastante rara. Me ha cundido el tiempo. He empezado a leer ‘Ofrenda a la tormenta’ de Dolores Redondo porque vi la película y lo tenía pendiente”, contaba el 11 de febrero, nada más coger de nuevo el dispositivo. “He sido legal. Lo he echado de menos para ponerme música mientras hacía la tarea. Me he dado muchos paseos. He salido a la calle, ha sido lo mejor, porque me frustraba mucho no tener móvil”, apunta. “De la experiencia me quedo con que parece que no perdemos el tiempo, pero sí que se pierde. Y mucho. Mi propósito es no usarlo cuando esté con mis amigas”, decía. En cuanto a sus padres lo tenía claro: “Mi padre, cuando vaya a casa, va a decir: ‘¡Gaitas, otra vez el móvil!”.

Serafín Ventoso Sanz, padre: 
“Me preocupa la presencia continua del móvil en casa”

Valoración. Serafín Ventoso Sanz, al igual que tantos y tantos padres de adolescentes, suele llamar a sus hijos a comer o cenar y recibir como respuesta un ‘ya voy’ que, en realidad, se convierte en cinco minutos, cuando no en un pequeño rifirafe familiar. Consultor informático, de 50 años, cuenta que recibió con “enorme interés” la iniciativa del colegio “porque está en línea con mi pensamiento”. “Era poner en evidencia ante los padres y los hijos que un uso inapropiado del móvil genera una cuasidependencia, unos patrones similares a una especie de ludopatía”, indica este padre.


Serafín aconseja a sus tres hijos (Miguel es el alumno que ha estado una semana sin móvil) que tengan autocontrol, que “pauten” su uso y que saquen el dispositivo de la habitación cuando realicen tareas de estudio. “No digo que no lo utilicen, pero que sea una herramienta de ocio y una fuente de consulta, que no sea el centro de sus actividad”.
Considera que el éxito de la experiencia de estar sin móvil radica en que parte del propio colegio. “A los padres, aisladamente, nos resulta difícil porque podemos estar predicando en el desierto, pero al venir del colegio, se le da más entidad a la iniciativa, incluso de cara a los chavales”.



Sobre el comportamiento de su hijo Miguel durante los siete días sin móvil, este padre expone que le ha agradado que realice las tareas “sin la tentación de las notificaciones del móvil”. “Ha sido una semana distinta porque, de entrada, la dinámica era diferente todos los días: no se levantaba y lo primero que hacía era mirar el móvil”.

Considera que la comunicación familiar se resiente con la presencia del dispositivo. “No es que no haya comunicación, pero sin el móvil tengo la sensación de que todo es más sencillo. El móvil es un elemento disruptivo, que perturba. En ausencia de móvil, todo va más sencillo, como cuando le he llevado a Huarte, donde hace deporte varios días a la semana, y he hablado más con él en el trayecto en el coche”.

Para Serafín la iniciativa debería quizá involucrar todavía más a los padres, ya que opina que, en una nueva edición, los progenitores prescindan del móvil esa semana. “Me preocupa esa presencia continua del móvil en casa, porque no aporta. Lo mejor es que ellos han percibido que se distraen menos”.

María Jesús López Azpilicueta, madre: 
“He disfrutado porque mi hijo ha estado presente”

Valoración. “Hemos disfrutado mucho de esa semana sin móvil porque hemos tenido a nuestro hijo más presente”. Con estas palabras resume su balance de la semana sin móvil una de las madres de los alumnos de Claret Larraona, María Jesús López Azpilicueta, de 49 años. Secretaria en un empresa, María Jesús tiene tres hijos de 21, 19 y 15 años, por lo que conoce bien la dependencia del móvil de las nuevas generaciones.

El pequeño, Adrián, es el que se sumó al reto. “Me agradó que mi hijo, de forma voluntaria, quisiera tener esa experiencia. Yo no soy mucho de móvil, así que la iniciativa me pareció muy interesante y educativa porque estaba bien planteada: era voluntaria y buscaba que ellos reflexionaran ”, valora.

La madre cuenta que Adrián, el día anterior a dejar el móvil en el colegio, “lo exprimió al máximo”. Una vez entregado, los padres empezaron a notar algunos cambios en su comportamiento. “Hacía las tareas antes, de forma más concentrado. Incluso se dedicó a ordenar la habitación. Esta semana ha tenido todo mucho más recogido. Comentábamos en casa que el móvil te quita tanto tiempo que no nos permite disfrutar de pequeñas cosas, como una charla con tranquilidad, sin que esté el móvil ”, comenta María Jesús López.

La desaparición del móvil en la vida de su hijo, Adrián, asegura que ha favorecido la convivencia. “Ha sido más fácil, más agradable porque se ha relacionado más con sus hermanos y con nosotros. Y eso es gratificante”, agrega.

Una de las situaciones que a esta madre le da “pena” es que, cuando llega la hora de cenar, estén pegado al móvil en la mesa y haya que llamarles la atención para que lo dejen. “En general, me da mucha pena ver a los jóvenes ahora que su primera opción de ocio sea el móvil. No puede ser. El móvil es una ayuda, y tiene sus ventajas, pero no puede ser el centro”.

Entre los distintos momentos vividos con su hijo en esa semana se queda con un recuerdo: el viaje que hizo el matrimonio con Adrián al pueblo, Lezaun, sin los otros hermanos que se quedaron en Pamplona. “Fuimos hablando de los pueblos por lo que pasábamos. Es que él veía el paisaje. Se fijaba en las cosas que nos rodean. Fue un viaje diferente. ¡Me encantó!”.


La reflexión final del alumno Martín Tajadura García: 
“Me declaro un hombre libre”

Los alumnos, tras la semana sin móvil en la que escribían un diario, debían redactar una reflexión final. Entre todas, destaca la de Martín Tajadura García (4º B):

“Ha pasado ya la temida semana sin móvil y sigo vivo. El lunes sigue precediendo al martes, el agua de la lluvia sigue mojando y la Tierra sigue girando alrededor del Sol. Mi vida no se ha colapsado, mis amigos y familiares siguen estando a mi lado, y he logrado sobrevivir sin secuelas. Bueno, para ser sincero, en mi vida sí que se ha producido algún cambio, al que no sé si denominar ‘efecto de la desconexión’. Y es que resulta que, durante este tiempo sin móvil, he hecho un gran descubrimiento en mi propia casa. Hace una semana, cuando aún tenía en mi bolsillo ese frío objeto que te conecta a un mundo paralelo, en la habitación contigua a la mía vivía mi hermano pequeño: “el enano”. Y una semana después, para mi sorpresa, resulta que en la habitación de al lado vive un amigo con el que puedo compartir ratos que no están nada mal.

Yo sabía que estaba pendiente del móvil, lo que no sabía era que el móvil me hacía no estar pendiente de mi familia. ¿En qué momento mi hermano ha dejado de jugar con ‘Gormitis’? ¿Desde cuándo el coche de mi madre tiene radio? Tengo la extraña sensación de que llevo bastante tiempo sin enterarme de pequeñas cosas que han ocurrido a mi alrededor. ¿Tanto me evado con el móvil ? Todo esto me preocupa y mucho. No quiero perderme nada de lo que ocurra a mi alrededor y, por lo visto, lo estoy haciendo. Parece ser que este aparato que me conecta con un mundo virtual me desconecta del mundo real. Y cuando lleguen los problemas, ese mundo virtual no me va a dar soluciones. En esos momentos serán las personas reales las que arrimen el hombro.

"Mi móvil me hace preso y me resta libertad. Por todos estos motivos me hago a mí mismo la promesa de no dejar que la tecnología me maneje como si fuera una marioneta"

Llegados a este punto me planteo si el móvil me suma o me resta. Y no solo el móvil, porque si soy sincero mi dependencia virtual también incluye el ordenador, la tablet, Neflix... (...) Mi pregunta es: ¿soy capaz de usar la tecnología con cabeza? ¿Sé poner límites en el tiempo de uso? Jamás me he planteado fumar o beber porque no quiero que mi cuerpo dependa de ninguna sustancia. Me gusta ser independiente y me gusta valerme por mí mismo para conseguir mis objetivos. No quiero depende de nada ni de nadie. Después de esta semana me planteo si soy tan libre como creía. Mi cuerpo, mi cabeza y mi bienestar están en manos de un dispositivo electrónico.

Ha sido una semana dura, he pasado por una montaña rusa de emociones. He estado enfado conmigo mismo, primero por haber entregado el móvil y segundo, por darme cuenta de que no tenerlo me provoca malestar, ansiedad y mal humor. Ha sido una semana diferente. He hecho cosas que jamás hubiera hecho de tener el móvil. He jugado al fútbol en la terraza con mi hermano, he visto una película en familia, he jugado al Monopoly, he descubierto que un placer de la vida puede ser leer un libro antes de ir a dormir. Y lo más importante: mi hermano ha dejado de ser “el enano” para ser Adrián.

(...) Llego a la conclusión de que el móvil tiene algo que lo hace adictivo. El problema está en que esa adicción está socialmente aceptada y no es perceptible como lo pueda ser la adicción al alcohol o las drogas. Todos nos llevaríamos las manos a la cabeza si viéramos a una madre dar una calada de su cigarrillo a un niño de dos años pero todos normalizamos el hecho de dar un móvil a un niño para que se entretenga jugando (..) Mi móvil me hace preso y me resta libertad. Por todos estos motivos me hago a mí mismo la promesa de no dejar que la tecnología me maneje como si fuera una marioneta. Hoy me declaro un hombre libre capaz de usar la tecnología en su justa medida y capaz de no dejar pasar cosas tan importantes como tener un amigo en la habitación de al lado”.


Los cambios más señalados por los alumnos

En el ‘experimento’ realizado de manera voluntaria por los 41 alumnos de Claret Larraona de 4º de la ESO han sido ellos mismos, al mismo tiempo, los ‘cobayas’ y los ‘científicos’. Las conclusiones más habituales de qué supone vivir sin el móvil adosado a la mano, según han contado a la profesora Laura Garrido, son:

Levantar la vista. “Algo tan simple como mirar a alguien a la cara cuando te habla, ver el paisaje e interesarse por ver su alrededor. Es algo muy destacado por casi todos”.

Más y mejor descanso. “La mayoría te dicen que, como no sabían qué hacer sin móvil, se han echado siesta algún que otro día y que han dormido más y mejor”.

Conocerse a uno mismo. “Algunos, cuando se aburrían, reflexionaba sobre ellos, pensaban en qué les gusta hacer, en sus sentimientos y profundizaba en los temas que les rondan por la cabeza. En general, han tenido tiempo para pensar”.

Diálogo con los padres. “Han conversado más con ellos y lo cuentan abiertamente. Incluso muchos destacan el haber hecho actividades juntos que, antes, no hacían. O han preparado la cena o les han acompañado a comprar”.

El ocio, más libros y deporte. “Muchos, sobre todo chicas, han empezado a leer libros y los chicos, en general, han hecho más deporte, pero hay de todo”.

Han sido más previsores. “Se apuntaban los números de teléfonos fijos para quedar con los amigos. Algunos no habían marcado nunca un teléfono fijo. Y tenían que ser más previsores para quedar con ellos o con sus padres cuando les iban a recoger. Se ponía una hora y no se podía cambiar”.

La tarea en menos tiempo. “Muchos se sienten como que han aprovechado el tiempo. Emplean mucho esa frase, porque han realizado la tarea de forma más concentrada, en menos tiempo y han estudiado más”.

Momentos de frustración. “ Algunos lo han pasado mal en algunos momentos por no tener el móvil. Se han sentido frustrados y han buscado fórmulas de conexión con los hermanos o amigos, pero eso también forma parte del aprendizaje. Algunos han reconocido tener cargo de conciencia por ello”.