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12 may 2020

Las 10 claves de la adolescencia


Los neurólogos han descubierto que el cerebro comienza a reorganizarse en la pubertad. Se trata de un tremendo alboroto que explica en gran medida las actitudes de nuestros jovenes.




En 1955, la película de Nicholas Ray 'Rebelde sin causa' creó un estereotipo que permanece en el imaginario colectivo: el adolescente como figura indómita. En el film, Jimmy Stark – el eterno James Dean – era la viva imagen del muchacho torturado. Desde entonces, esa etapa de la vida marcada por la oposición a todo, entre otras cosas, ha sido estudiada a fondo. Psicólogos y sociólogos investigan si su comportamiento obedece a un rito social, se debe a un cúmulo de factores biológicos que se activan en un momento dado o si se trata de una combinación de ambos. Aquí intentamos dar respuesta a algunas cuestiones vitales que surgen entre los 11 y los 19 años de edad.

1. ¿Por qué están siempre molidos y comen como limas?
La sorprendente voracidad de los adolescentes responde a razones biológicas: a medida que se alcanza la pubertad, aumenta la necesidad de nutrientes, pues en esta etapa se crece rápidamente. Sin embargo, parecen estar siempre cansados. Esta fatiga suele atribuirse a cambios hormonales, problemas de adaptación y al sobreesfuerzo. Otra de las causas de este bajón podría ser un retardo en el reloj biológico que controla los ritmos del sueño. Según un equipo de investigadores australianos de la Universidad Tecnológica de Swinburne, los púberes viven en un continuo desfase horario, lo que les hace despertarse un par de horas antes de lo normal. Eso se traduce en falta de energía y sensación de atontamiento.

2 ¿A qué se debe su cara de zombi?
La dificultad que tienen muchos adolescentes para dormir a las horas más habituales tiene que ver con una modificación en el ritmo circadiano. Según esta hipótesis, su reloj biológico se invierte con respecto a la infancia y la madurez por lo que su cuerpo les pide dormirse y despertarse más tarde. Un jet lag permanente.

Un estudio del Instituto Politécnico Rensselaer, en Berlín, publicado en la revista Neuroendocrinology Letters ha desvelado uno de los factores involucrados en esta alteración biológica: la falta de luz natural. En un experimento, los científicos pidieron a unos voluntarios que utilizaran durante varios días unas gafas especiales que evitaban la longitud de onda corta o luz azul. Esa trampa implicó un retraso de 30 minutos de media en el inicio del sueño. Estos expertos señalan que, al no recibir luz diurna, se retrasa el inicio de producción de melatonina, una hormona que indica al cuerpo la necesidad de dormir. Pues bien, la aparición de esta hormona se demoró seis minutos por cada día que estuvo limitada la exposición a la luz azul. Las conclusiones concuerdan con los datos de otros estudios que indican que el mayor nivel de melatonina en los adolescentes se da a primera hora de la mañana, cuando el resto de personas se despierta.

3. ¿Por qué nunca piensan las cosas?
Para los adultos, los quinceañeros parecen estar sumidos en el caos. De su mente surgen ideas que no concuerdan con su personalidad y su toma de decisiones parece basada en criterios incoherentes e inestables. Sin embargo, un equipo de investigadores de la Universidad Temple de Filadelfia, en EE UU, ha negado en la revista American Psychologist que el problema se deba a su supuesta irracionalidad. Lo cierto es que los jóvenes de esta edad alcanzan conclusiones del mismo modo que los adultos. Su problema es que carecen de las habilidades sociales necesarias para mantener sus decisiones, no han adquirido la suficiente capacidad de coordinación entre lo que piensan y lo que hacen. En la investigación, realizada por franjas de edad, se llegó a la conclusión de que su aptitud resolutiva alcanzaba pronto el nivel de cualquier adulto. Los adolescentes demostraron ser capaces de optar de forma razonada ante dos alternativas planteadas sobre distintos aspectos de su vida cotidiana, salud o problemas legales. Pese a ello, se comprobó que la mayoría perdía esa capacidad lógica en cuanto intervenían en el proceso sus amistades.

4. ¿Es verdad que no se concentran?
Muchas veces da la impresión de que el más mínimo estímulo hace que un adolescente abandone cualquier actividad que sus padres consideran importante. Según un estudio del Instituto de Neurociencia Cognitiva de la University College, en Londres, en la adolescencia se mantiene parte de la estructura cerebral de la niñez. Así, los sesos siguen realizando tareas innecesarias incluso en el momento en que el sujeto debería estar centrado en un solo asunto. Mediante escáneres de resonancia magnética, los investigadores comprobaron que, cuando un joven intenta concentrarse en una tarea ignorando los estímulos que puedan distraerle, presenta una gran actividad en el córtex prefrontal, un área involucrada en la toma de decisiones cotidianas. Es decir, a la vez que intenta enfocar su mente en un trabajo, está pensando en sus problemas de pareja, discusiones con los amigos o sus estudios.

5. ¿Qué les seduce tanto de las drogas?
En esta ocasión, han sido unos científicos de la Universidad de Yale los que han aportado datos relevantes sobre las bases fisiológicas de otro fenómeno clásico de esta edad: la mayor vulnerabilidad a las adicciones. La inmensa mayoría de las personas que dependen de sustancias como el tabaco, el alcohol o la cocaína se han iniciado en su consumo durante la adolescencia. La cuestión es si además de factores psicológicos, como la importancia que se da a las opiniones de los amigos y al papel que el individuo tiene en el grupo, existen detonantes biológicos que expliquen la propensión a fumar, beber o drogarse.

Un estudio que ha aparecido en la revista American Journal of Psychiatry sostiene que las zonas del cerebro que ejercen el autocontrol sobre los impulsos no están totalmente formadas en la adolescencia. Por lo tanto, la tendencia a la adicción no es solo un trastorno del comportamiento, sino también un problema de desarrollo neuronal. Según los expertos de la citada universidad, los grandes cambios bioquímicos que se producen en esta etapa de la vida llevan a la persona a buscar nuevas experiencias sin que estén listos los mecanismos fisiológicos de contención.



6. ¿Por qué son tan temerarios?
También hay una causa orgánica detrás de la conducta imprudente que exhiben muchos adolescentes. Un estudio de la Universidad de Texas, en Austin (EE UU), dirigido por el profesor de Psicología Cognitiva Russell Poldrack determinó que en esta etapa vital tiene lugar una gran actividad en el sistema mesolímbico, una región donde el neurotransmisor predominante es la dopamina. Este mensajero químico está muy implicado en el sistema de recompensa cerebral. Todas las experiencias placenteras naturales -por ejemplo, provocadas por la comida o el sexo- y artificiales -inducidas por las drogas- concurren con una liberación de dopamina. Cuanto más se activa el sistema dopaminérgico, mayor es la sensación de euforia que se experimenta.

Por otra parte, la dopamina está más relacionada con la expectativa del refuerzo que con la recompensa misma, es decir, se libera más con el deseo que con la satisfacción que este produce. Las conductas de alto riesgo, como hacer puenting o experimentar con drogas, son estimuladas por esta sustancia. Y ello concuerda con la investigación de la Universidad de Texas, según la cual los adolescentes liberan una gran cantidad de dopamina en determinados momentos. Esto les hace proclives a ciertas actividades arriesgadas de las que pueden arrepentirse cuando se reducen los niveles del neurotransmisor.

7. ¿Por qué sufren cambios de humor repentinos?
Las alteraciones fisiológicas explican en buena medida por qué los adolescentes suelen estar más malhumorados de lo habitual. Las descargas de hormonas que se vierten en el organismo pueden producir transiciones rápidas de tristeza a alegría o de amabilidad a furia. Pero hay otro factor que es fundamental, según una reciente investigación de la organización Sleep Scotland de Edimburgo (Escocia): la falta de sueño. Este colectivo ha detectado que los cambios en el estado de ánimo se corresponden con épocas en que dormimos muy pocas horas. En el caso de los púberes, se debe sobre todo a la gran cantidad de tiempo que dedican por las noches a los videojuegos, a la televisión o a internet. Esto propicia que muchos jóvenes solo duerman entre cuatro y cinco horas al día, lo que influye de manera determinante en sus drásticos cambios emocionales.


8. ¿Les importa mucho lo que opinen sus colegas?
La psicóloga Helen Jones Emmerich, de la Universidad del Estado de Nueva York, en Stony Brook, constató científicamente algo que parecía de sentido común: los adolescentes dependen más de la opinión de sus amigos que de la de sus padres. Esta influencia se da sobre todo en temas como la manera de vestir, los hábitos de diversión o la forma de resolver problemas escolares. En asuntos como la elección de un empleo o la resolución de un conflicto moral profundo tienen menos peso, pero el influjo de sus coetáneos sigue presente.

Según algunos investigadores, los adolescentes dependen tanto del criterio ajeno porque a esa edad hay muchos factores psicológicos que solo se optimizan cuando tienen un buen feedback de sus amigos. Por ejemplo, en un estudio, los psiquiatras David Moreno, Estefanía Estévez, Sergio Murgui y Gonzalo Musitu llegaban a la conclusión de que la reputación social del joven explica en gran parte su mayor o menor sentimiento de soledad, autoestima y satisfacción vital. Por otra parte, estos investigadores advierten que a estas edades parece esencial satisfacer las expectativas del grupo de referencia, lo que puede ser un factor positivo para determinados jóvenes, pero a la vez promover su lado más violento y antisocial.

9. ¿A qué vienen tantos mensajitos de móvil?
Una investigación de la Universidad de Michigan y del Proyecto Pew Internet & American Life ha revelado que los adolescentes realizan la mayoría de sus comunicaciones a través de mensajes de texto, a pesar del uso masivo del correo electrónico y el éxito de las redes sociales, como Facebook o Twitter. El volumen es impresionante: unos 38 millones de mensajes de Whatsapp por minuto. Las razones tienen que ver con un formato que impone la brevedad -lo cual les gusta- y la difusión casi universal, ya que prácticamente todo el mundo tiene móvil. El 89% de los adolescentes españoles tienen al menos un dispositivo electrónico que les permite acceder a estas aplicaciones de mensajería instantánea. El estudio encuentra, además, otro factor que explica esta expansión: el sentido de privacidad. Los mensajes de Whatsapp parecen notas secretas, lo que los convierte en el medio ideal para mensajes íntimos. Sin embargo, hay un dato curioso que nos hace reflexionar sobre el tipo de comunicación que se establece con los padres: en la mayoría de los casos, para hablar con sus progenitores los adolescentes prefieren utilizar llamadas de voz. ¿Quizás porque a ellos no les cuentan todos sus secretos?

10. ¿Por qué son tan susceptibles?
Los jóvenes son quisquillosos a la hora de aguantar bromas sobre ciertos temas. Eso es algo que todo el mundo ha podido constatar gracias a la cara que se le queda al adolescente cuando considera que ha sufrido una broma de mal gusto. Pero a pocos investigadores se les había ocurrido relacionar esta suspicacia con los cambios hormonales. El dermatólogo Sam Shuster, del Norfolk and Norwich University Hospital, en el Reino Unido, tenía la costumbre de pasear por la calle montado en un monociclo. Con el tiempo, empezó a observar que las reacciones de los viandantes eran similares y fácilmente agrupables por edad y sexo. Eso le llevó a pensar en que debía de haber algún factor biológico subyacente, por lo que decidió realizar un estudio. El resultado, que apareció en el British Medical Journal, avala la hipótesis de que la descarga de andrógenos como la testosterona produce una reacción más agresiva hacia lo chocante.

Las actitudes más violentas -por ejemplo, de peatones que intentaban hacerle caer del monociclo- provenían casi siempre de niños de unos 11 años. Esta respuesta se canaliza con la edad y deriva en ataques verbales, típicos de la adolescencia. Pero persiste esa tendencia bioquímica al rechazo de cualquier acto que el joven considere una excentricidad de adultos. Es como si hubiera una propensión a ofenderse cuando se considera que una persona madura está haciendo el ridículo. ¿Vergüenza ajena, necesidad de situar a los padres en su rol o simple falta de sentido del humor? ¡Quién sabe!

Luis Muiño (Muy Interesante)


20 feb 2020

La Ley del Espejo



SOY TÚ (30 min) cuenta los problemas de una madre con su hijo adolescente y cómo logra cambiarlo con la ayuda de un sabio que le guía y le explica cómo sanar las heridas del presente y del pasado. (Dirigido por Joan Cutrina e interpretado por Ana Milán Miquel Fernández , Lluís Soler y Pep Cruz. Basado en el libro La Ley del Espejo de Yoshinori Noguchi, editado por el editorial Coma Negra.)


La Ley del Espejo nos dice que el origen de nuestros sentimientos negativos hacia una persona, está en nosotros y no en la otra persona, y es por eso que somos nosotros los responsables de cambiarlo.

Lo primero es someter a examen lo que nos molesta de esa persona. 

Para analizarlo es bueno que hagamos una lista con todas las cosas que nos molestan (probablemente nos demos cuenta de que hay cosas que nosotros también hacemos mal).

El siguiente paso es que hagamos una segunda lista sobre aquello que tenemos que agradecer a esa persona (probablemente algo habrá hecho por nosotros o por alguien a quien apreciamos) y una última lista con las cosas de las que te quieres disculpar.


El último paso y más valiente es ponernos en contacto mediante una llamada, una carta o cara a cara. Le tendremos que dar las gracias por los motivos que hemos apuntado en la segunda lista y seguido, disculparnos por los motivos de la última lista.

SEGURAMENTE, EN TI ESTÁ MEJORAR TUS RELACIONES....



19 feb 2020

¿Te atreves a SOÑAR?



¿Deseas realizar grandes actos, alcanzar grandes cosas?

Para lograr todas estas cosas tienes que atreverte a soñar
y CREER EN TI.

3 feb 2014

Construyendo un mejor maestro

Cristina Mesquita. Primer premio fotografía 2008
Hace algún tiempo que andamos preocupados por los resultados académicos de nuestros chicos. La entrada en vigor de la nueva ley de educación, LOMCE, en lugar de tranquilizarnos no ha hecho sino que preocuparnos aún mas, si cabe. Las apariencias nos muestran un panorama que sin querer dramatizar, resulta aterrador. Hay mucho esfuerzo y mucho tiempo invertido de alumnos, padres y educadores para luego obtener unos resultados bastante mediocres (hablo lógicamente de medias), no solo esfuerzo personal sino también económico. No son pocos los padres que facilitan clases particulares a sus hijos en un intento de mejorar unos resultados no satisfactorios. Ante este panorama surgen muchas preguntas, la mas urgente es si esta situación es mejorable y de que manera. La dirección es conocedora de nuestra inquietud pero como soy fundamentalmente proactivo y positivo, me puse a pensar que quizás existan técnicas que faciliten el aprendizaje. Ya estamos en la segunda década del siglo XXI y no parece que hayan cambiado mucho nuestras aulas o ... ¿Sí?.

El cono de aprendizaje de Edgar Dale

No hacía mucho había estado leyendo acerca de técnicas para favorecer el aprendizaje y recordaba que había visto en alguna publicación una "pirámide del aprendizaje". Rebuscando entre mis notas lo encontré, la pirámide de aprendizaje de Edgar Dale. Parecía interesante, si esto era cierto tal vez había formas para facilitar el aprendizaje. "Methods for Analyzing the Content of Motion Pictures" publicado en 1932, propone una lista de conceptos. En 1946 publica el "Cone of Experience" cuya tercera y última edición incluye este cono que en ningún caso lleva asociados números o porcentaje alguno.
Falso cono de Edgar Dale
Así pues, me puse a investigar que había de cierto en todo esto. Nada mas comenzar me lleve un gran chasco. A pesar de que esta infografía es muy popular y se le atribuye a Edgar Dale lo cierto es que nada mas lejos de la verdad.

Para el que quiera profundizar como llegaron los porcentajes a la primera ilustración, les propongo lean el artículo de Will Thalheimer, People remember 10%, 20%...Oh Really?
Como él dice en su artículo:
Actualmente, muchas personas asocian los porcentajes falsos con el "Cono de la Experiencia" de Dale, desarrollado en 1946 por Edgar Dale. Esto proporciono un modelo intuitivo de la concreción de diversos medios de comunicación audiovisuales. Dale no incluyo ningún número en su modelo y no se empleó investigación alguna para generarlo. De hecho, Dale advirtió a sus lectores que no tomaran el modelo al pie de la letra. (traducción libre)
Traducción del verdadero cono de Dale
La conclusión o moraleja de esta historia es que a veces damos por sentado cosas por el simple hecho de que han sido citadas por personalidades o instituciones de gran reputación, pero, ¿citan estas sus fuentes? Debemos mantener siempre un espíritu crítico al respecto, sobre todo cuando no se citen fuentes que acrediten como y porque se llegó a esos resultados.

Una historia reciente

Pero leer a Will Thalheimer me llevó a plantearme un enfoque diferente. La gente como él, investigadores, profesores, educadores, llevan toda una vida dedicada a entender los procesos de aprendizaje y como mejorarlos. Por otro lado parecía que en Estados Unidos hacía tiempo que como nosotros estaban preocupados por los resultados académicos. No tarde en encontrar un artículo revelador de Elizabeth Green, en la revista de The New York Times, "Building a Better Teacher". En él, Elizabeth Green, escribe de las experiencias de un gran número de investigadores, profesores y educadores, pero se centra en Doug Lemov y sus investigaciones que luego dieron lugar a su libro "Teach Like a Champion" muy popular entre la comunidad educativa en E.E.U.U. El artículo fue publicado el 2 de marzo de 2010. Elizabeth Green cuenta como cinco años atrás Doug Lemov se encontraba en una encrucijada, tras una exitosa carrera como profesor y director de escuela, estaba trabajando como consultor para escuelas con problemas, un gran número al parecer, inmersos en la aplicación de la ley NCLB. No era una cuestión económica, el presidente Bush había dotado a la ley de un billón de dolares y esta estaba generando una ingente cantidad de datos gracias a toda una serie de pruebas estandarizadas y procedimientos de seguimiento.
Notas de Prensa. White House photo by Paul Morse. 08/01/2002
Allí no aprueban una ley y esperan que por si sola funcione. La ley "Que ningún niño se quede atrás" aquí se interpreto de otra forma. Tal vez, de aquellos polvos nos vienen estos lodos.
Pero sigamos con Doug Lemov y sus preocupaciones que será mas productivo. Aquel invierno, mientras se dirigía de una escuela a otra, tenía la sensación de que había algo que se le escapaba. Había realizado una visita especialmente deprimente a una escuela de Siracusa. En ocasiones a Lemov le basta con cruzar la puerta del aula para saber cual era el problema, pero este no era el caso. Los resultados académicos habían caído tan bajo que los administradores estaban preocupados porque el estado pudiera cerrar la escuela. Pero los profesores parecían preocuparse por sus alumnos. Se sentaban en el suelo con ellos mientras recogían y leían las actividades que les habían encargado. Las clases eran pequeñas. La escuela funcionaba bajo rigurosos estándares académicos, currículos de última generación y se empleaba un software para analizar los resultados de cada estudiante, determinando sus fortalezas y debilidades sobre las que debían trabajar.
Pero cuando llego el momento de la docencia real, la tarea diaria de lograr que los estudiantes aprendieran, la escuela fracaso.
Los estudiantes desobedecían las indicaciones de los profesores, las discusiones en clase se apartaron de los planes de estudio. En una clase, Lemov observo que un profesor se paso varios minutos discutiendo con un alumno acerca de por qué no tenía un lápiz. En otra, se dividió la clase en dos grupos para que practicaran juntos la multiplicación, al poco observó que en su lugar estaban realizando la tarea mas interesante de charlar y solo un estudiante seguía en solitario con los ejercicios. Mientras Lemov volvía a casa desde Siracusa, reflexionó sobre su papel en todo esto. Sabía cómo aconsejar a las escuelas a adoptar un mejor plan de estudios o elevar los estándares o desarrollar mejores canales de comunicación entre los maestros y directores. Pero se dio cuenta de que no tenía ni idea de cómo aconsejar a las escuelas acerca de su rol principal: cómo enseñar.

La búsqueda de la excelencia

La ley NCLB, había generado un mar de datos por todo el país y estos se emplearon para buscar correlaciones entre todos los posibles factores de control. Tras realizar todo tipo de análisis, encontraron que todos ellos producían cambios muy pequeños en los resultados salvo uno. El profesor asignado a una clase o alumno era determinante en los resultados. Los profesores que trabajaban en el mismo edificio, para igual grado, producían resultados muy diferentes. Entonces se puso énfasis en mejorar la dedicación de maestros, profesores y educadores por medio de incentivos económicos. También se oyeron voces que pedían una renovación del cuerpo docente. Lemov, defensor de las fuerzas del mercado creía que los incentivos por si solos no iban a ser suficientes. Entonces, ¿Que es lo hace a un profesor ser mejor que otros?
Lemov, en su búsqueda de los ingredientes mágicos que convertía a algunos en mejores maestros, se encontró con algo inesperado: lo que intuitivamente parecía una aptitud innata con frecuencia no era sino la aplicación de una técnica deliberada.
Pero Lemov no fue el primer educador en llegar a la conclusión de que los profesores necesitan una mejor capacitación, tal vez si fuera uno de los primeros que sistemáticamente se ha empleado a fondo en observar y anotar cuales eran las diferencias que distinguían a unos de otros y en elaborar técnicas que pudieran ser aprendidas y reproducidas para obtener resultados similares.
El argumento central de Lemov es la creencia de que los estudiantes no pueden aprender a menos que el maestro logre captar su atención y conseguir que sigan sus instrucciones. Lo que se denomina la "gestión del aula", levantará muchas voces discordantes. Muchos entenderán que una clase enfocada en las reglas y el orden solo replicará las estructuras de poder, pero viendo el material recopilado por Lemov no cabe duda que la "gestión del aula" es fundamental.

Profesionalmente nos preocupamos mucho que nuestras presentaciones sean claras, que lleguemos a nuestra audiencia y consigamos ḿaxima atención. Queremos que nuestros clientes, compañeros o a quien vaya destinado nuestro mensaje, al final de nuestra charla (presentación, conferencia o como queramos llamarlo) tenga interiorizado un mensaje, nos recuerde o incluso que llegue a amar nuestro producto. Pero, ¿es esto muy diferente? en el fondo a manejar una clase. Obviamente, los clientes de un profesor (sus alumnos) son mentes aún en formación que necesitan de una mayor disciplina porque su actitud y aptitud se esta formando. Pero el maestro tiene una ventaja, el volverá a ver a su público la próxima clase, día tras día. A los padres se nos recomienda que a nuestros pequeños les demos instrucciones claras, que mantengamos unas normas, incluso que para captar su atención les cojamos con mimo por la barbilla y con una actitud suave y calmada les repitamos, mirándoles a los ojos, aquello que queremos que entiendan. No digo que sea necesario actuar así con chicos de 12, 13, 14 o mas. Las técnicas deberán ser adaptadas pero resulta revelador como un profesor con gestos simples dirige una clase cual guardia de trafico, indicando que un alumno preste atención a la pizarra, se ponga recto en su silla, o se centre en el problema que debe resolver. Una técnica que se emplea en presentaciones y conferencias para mantener la atención del público es lanzar una pregunta, hacer una pausa para que tu audiencia tenga tiempo de reflexionar acerca de lo que acabas de decir, por un lado, y por otro para despertar a aquellos que se están durmiendo o que estaban pensando en el trabajo que dejaron encima de la mesa y que nadie se lo va a hacer por ellos. Pues bien, algo similar aconseja Lemov en una de sus 49 técnicas. El profesor hace una pregunta a la clase, espera unos segundos, nadie debe levantar la mano, si alguien lo hace con un suave gesto se le pide que baje la mano. Toda la clase esta centrada pensando cual puede ser la respuesta pues no saben si va a ser preguntado y tiene que tener algo preparado por si es el elegido, seguramente cruzan sus dedos para que no sea su nombre es que se escuche.

No se si esta será la solución a los bajos rendimientos en nuestras aulas pero esta claro que un profesor necesita de todas las herramientas a su alcance para conseguir su misión que no es nada fácil, que sus alumnos aprendan. Y para esto no solo es necesario dominar la materia que se quiere enseñar. Hay algo mucho mas sutil en el proceso de comunicación entre maestro y alumno. No hay duda que nuestros profesores necesitan de toda la ayuda posible y que en eso todos estamos implicados, los primeros, los padres.

16 dic 2013

La adolescencia

La adolescencia es esencialmente una época de cambios. Es la etapa que marca el proceso de transformación del niño en adulto, un período de transición que tiene características peculiares. Nuestros jóvenes que aún no son adultos pero que ya no son niños entran en esta etapa de descubrimiento de la propia identidad (identidad psicológica, identidad sexual...) así como la de autonomía individual, según la OMS, a partir de los 10 años y se extiende hasta los 19. La primera etapa, la pubertad que va desde los 10 a los 14-15 años es la mas delicada para ellos. En el aspecto emocional, la llegada de la adolescencia significa la eclosión de la capacidad afectiva para sentir y desarrollar emociones que se identifican o tiene relación con el amor. El adolescente puede hacer uso de su autonomía y comenzar a elegir a sus amigos y a las personas que va a querer.

18 nov 2013

Los amigos de nuestros hijos

Hasta los 11 años, digamos, somos el único referente para nuestros hijos pero a partir de los 12 años los padres dejamos de ser su referente y los amigos, “la cuadrilla”, empiezan a ser sus referentes. Momento importante y delicado. Patricia Ramírez en el programa de “Para Todos La 2” nos da algunas pautas para sobre llevar esta etapa. Como hacer que la entrada en la adolescencia y su paso por ella conlleve los menores conflictos posibles o al menos suavizar los que inevitablemente surgirán, dependerá de nuestro buen hacer, y de toda la ayuda posible.

Patricia Ramírez, Psicóloga de la salud y del deporte, articulista, colabora en programas de radio y televisión como: "Para Todos La2", "La Tardede de la COPE" o en RTVE4. Escritora y conferenciante. En esta misma línea seguro que muchos habéis tenido ocasión de leer su último artículo "Tengo un hijo adolescente" en el País Semanal. 

11 oct 2013